Nuestra misión: ser las manos de Dios en La Guajira
Guiados por la fe y el amor al prójimo, trabajamos para que cada comunidad wayúu experimente la esperanza real de Jesús a través de ayuda humanitaria, educación y acompañamiento espiritual.
Creemos que la fe sin obras está muerta. Por eso, desde 2015, hemos asumido el llamado de compartir el pan material y el Pan de Vida eterna con las familias más vulnerables del desierto guajiro. Nuestra labor no se limita a llevar recursos: caminamos al lado de cada ranchería, escuchamos sus historias y construimos juntos soluciones que devuelven la dignidad.
Nuestra historia
Fundación Vida Amor y Servicio nació en 2015 del corazón de un grupo de cristianos que no podían ignorar el sufrimiento de La Guajira. Lo que empezó como una misión puntual para repartir agua en rancherías de Manaure se convirtió en un compromiso permanente: hoy acompañamos 18 comunidades, llevamos alimento, educación y, sobre todo, la Palabra que da esperanza. En cada pozo excavado, en cada niño que aprende a leer y a orar, vemos la fidelidad de Dios y el poder de la solidaridad. Somos una fundación pequeña en recursos, pero enorme en fe, convencidos de que el desierto puede florecer cuando se comparte el amor.
“Yo caminaba dos horas al día para buscar agua sucia para mis hijos. Cuando la fundación llegó a nuestra ranchería con agua limpia y con la Palabra, entendí que Dios no nos había olvidado. Hoy mis hijos están más sanos y yo sé que tengo un propósito.”
